pater familias
Ya hace un año que te fuiste, entre excrementos y sangre en el suelo. Recuerdo el limonero que tenías en el balcón y ese último piso que te acomodó la que fue la última etapa de tu vida. Pienso a menudo en cómo te levantaste de la cama y llegaste al baño, cómo debiste de pedir auxilio y nadie te oyó, si es que nadie podía ayudarte ya. Pienso en esos tus últimos momentos y lloro, de pena, de rabia, de amor, de odio. Cómo pasa todo, qué deprisa va, a veces quieres dejar algo para más adelante sin pensar que quizás ya no habrá un más adelante. Y tú ya no estás y yo tengo aún tanto que decirte, tanto que preguntarte, tanto que reñirte, tanto que entenderte, tanto que perdonarte. Y hay cuatro palabras que me dan fuerzas, que escribiste tú en un papel, la buena de laura. Me consuela saber que al menos tenías un buen pensamiento hacia mí. Y a ratos me veo hurgando en tu infancia, preguntándome cómo fue, qué te faltó, qué te despistó, quién te hizo tanto daño. Y no estás para responderme, para sentarme a tu lado y contarme la historia de tu vida, sin prisa. Porque ya no hay tiempo.


uke man dijo
guapa, un petó
26 Junio 2009 | 10:55 AM