confesiones
Siempre que voy a su casa quiero ordenarlo todo, que cada cosa ocupe su lugar, que no haya nada por el medio, nada que te haga tropezar, desviar la vista, que la mirada no se incomode ante el desorden, que el desorden interno no se vea, no se perciba, no se adivine. Que el orden externo disimule que todo va bien, como si pudiera arreglarlo tan fácilmente, como si fuera tan simple como guardar cada cosa en su sitio, limpiar la suciedad y poner algún detalle bonito. Supongo que cada vez que voy a su casa y hago esto es para arreglar otra cosa invisible a simple vista.

