Ahora más que nunca soy consciente de cada nuevo día, de cada nuevo amanecer. Algunos me pillan ya despierta, otros irrumpen justo cuando empezaba a dormirme. Y me vuelvo a hacer las mismas preguntas, intento buscar las respuestas correctas, pero nada me sirve para el siguiente día. Todo vuelve a ser nuevo, todo vuelve a despertar con la misma intensidad, con el mismo sentimiento. Vuelvo a racionalizarlo, intento darle razones a mi corazón, le digo que se calme, que no grite. Intento ser coherente y me contradigo. Luego pienso que la única contradicción es quererte tanto y dolerme otro tanto.


jarod dijo
no intentes buscar las respuestas fuera y lo mas importante, no dejes de preguntar
4 Octubre 2010 | 11:56 AM