lugares de uno mismo
Hoy me ha dado por pensar en todo lo que hacemos en un día por obligación, por compromiso, porque toca, o por gusto, porque realmente queremos hacerlo. Y creo que no me salen los números. Aún tengo que inventarme ese lugar donde no dejar nunca de ser uno mismo, no obligarse demasiado, no perder la verdadera esencia, no venderse al mejor postor, no pasar demasiado tiempo con quién no somos del todo, no olvidar el objetivo de intentar hacer de la vida un lugar mejor. Al final, sólo es cuando llego a casa, me descalzo, me lavo la cara y me hago una coleta cuando soy mi yo más sincero.


Marilia dijo
A veces no nos queda más remedio que ser lo que tenemos que ser. Nos debemos a ello. Menos mal que después, a ratitos, podemos andar descalzas...
4 Agosto 2011 | 05:42 PM